'

La Xunta rechaza la ampliación de Rande del bipartito y urge a Fomento la nueva A-57.

La ampliación del puente de Rande tendrá que esperar. Al menos hasta que se realice un nuevo diseño, diferente del que en su día presentó el anterior gobierno bipartito. Es lo que plantea la Xunta que considera que aquel proyecto, con la colocación de tableros exteriores para un carril en cada sentido, "no resuelve las necesidades ", según fuentes de la Consellería de Territorio y Medio Ambiente.

Tras calificar de "virtual" el plan del bipartito para el puente de Rande, la consellería considera que "con un único carril en cada sentido se resta funcionalidad y no resuelven los problemas de congestión de tráfico" que soporta esta infraestructura, básica para la comunicación de Vigo con Pontevedra y con el norte de Galicia.

Fuentes de la consellería indicaron que en estos momentos carecen de un estudio en profundidad sobre aquel diseño al tiempo que subrayaron que "desconocemos también la postura de la concesionaria de la AP-9".

La propuesta del Ejecutivo de Núñez Feijóo es la realización de una "reflexión seria, profunda, madura y sosegada, a poder ser apartada de las connotaciones políticas" para definir las necesidades del puente y su posterior ampliación. Pero la postura es tajante: "Lo que se ha presentado no sirve para resolver los problemas, sobre todo si se tiene en cuenta la inversión necesaria para acometer una obra de esas características. No nos oponemos a la actuación, pero de otra forma", señalaron las mismas fuentes.

Prioridad
Lo que el departamento de Agustín Hernández considera prioritario es que el Ministerio de Fomento desbloquee y acelere los trámites para la construcción de la A-57, la nueva autovía entre Pontevedra y Vigo, que según la Xunta, "acumula unos retrasos considerables".

Los técnicos de la consellería consideran que " se puede acelerar dado que la mayoría de los proyectos constructivos están ya realizándose". Según el propio ministerio, a lo largo del próximo año se terminarán dos de esos proyectos constructivos –los más próximos a Pontevedra –, pero nada aclaran sobre el resto. La autovía entre Pontevedra y Vigo está compuesta de seis tramos, desde la capital de la provincia hasta el alto de O Confurco, en el límite entre Porriño y Ponteareas. Con más retraso va la variante que deberá unir la A-57 con el aeropuerto de Peinador, que en su día se anunció como la verdadera alternativa al puente de Rande para el tráfico. De hecho, el Parlamento de Galicia instó al ministerio, en una resolución aprobada en el pleno de la Cámara, a que cambiase la alternativa elegida con anterioridad para dicho enlace por otro que varía sensiblemente el recorrido y que afecta a menos propiedades, desde el punto de vista del Partido Popular. La nueva autovía entre Pontevedra y Vigo no tiene, por ahora, fecha para su conclusión, dado el estado en que se encuentran los trámites administrativos.

Actuación
El Ministerio de Fomento anunció ayer que no llevará a cabo ninguna actuación en el viaducto de la AP-9 hasta que no exista una alternativa para la circulación entre Pontevedra y Vigo, si bien se negó a definir si esa opción es o no la nueva autovía.

Más claro lo tiene la Consellería de Territorio y Medio Ambiente para la que la "única solución" es la A-57. "Cae de cajón", señalaron las fuentes del departamento de Agustín Hernández.

Los dos proyectos se abordarán en un aproxima reunión que habrá entre las dos administraciones, a fin de analizar en detalle el contenido de la que mantuvieron el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el ministro, José Blanco, para hablar de las infraestructuras de Galicia.

En aquella reunión se llegó al acuerdo de que las competencias de la AP-9 pasarán a la Xunta, pero siempre que estén ya resueltos los nuevos accesos a Vigo, Santiago y A Coruña, según recalcaron desde el Ejecutivo gallego.

Todos estos extremos se plasmarán en un acuerdo institucional entre las dos administraciones, que se firmará próximamente, si bien no hay una fecha concreta que se plasme sobre el papel.

(Faro de Vigo, 30 de Junio de 2009)